CONSIDERACIONES PRELIMINARES SOBRE ROBOTICA Y MUNDO DEL TRABAJO
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CONSIDERACIONES PRELIMINARES SOBRE ROBÓTICA Y MUNDO DEL TRABAJO.
Articulo publicado en el Blog del Equipo Federal del Trabajo.
Juan Pablo Capon Filas (1).
1. Introducción.
Hemos analizado en artículos y exposiciones anteriores la iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo sobre Futuro del Trabajo.
Con el presente inauguramos una serie de estudios que realizaremos en los próximos años sobre Robótica y sus efectos en la producción de bienes y servicios, en la destrucción y creación de empleo y en el financiamiento de los sistemas de Seguridad Social.
A modo de introducción, analizaremos brevemente el origen de las palabras Robot y Robótica.
El término Robot proviene de la voz checa "robota", que designa el trabajo forzado o servil. Fue acuñado por el pintor y escritor Josef Čapek y utilizado por primera vez por su hermano, el dramaturgo checo Karel Čapek, en la obra teatral "R.U.R. (Robots Universales Rossum)", escrita en 1920 y estrenada en 1921, en el Teatro Nacional de Praga, el bellísimo edificio conocido como “Národní divadlo”, una relevante joya modernista, en la que unos seres artificiales y automatas creados originalmente para trabajar, terminan por sublevarse contra la Humanidad (2).
El término Robótica fue introducido por el escritor de ciencia ficción Isaac Asimov, quien lo empleó al inicio del relato Liar!, publicado en 1941, primera obra literaria donde se encuentra la palabra en idioma inglés “robotics” (3).
Desde su origen, ambos conceptos, que sorprendentemente resultan de una obra teatral y de un relato de ciencia ficción, se encuentran indisolublemente vinculados y relacionados con el Mundo del Trabajo.
Existe hoy una confusión estratégica y ética notable en el desarrollo de la tecnología, por cuanto pareciera que el foco estaría en reemplazar el trabajo humano por el trabajo de las maquinas, sin comprender las implicancias sociales y políticas potencialmente regresivas de una enorme desocupación y como seria vivir en sociedades partidas, entre los que tienen empleo y pueden desarrollar una vida en el Siglo XXI y las personas condenadas a la marginalidad social.
Es incomprensible que a esta etapa de la civilización se pretenda que la tecnología resuelte neutral frente al desarrollo humano.
Hay niebla en el horizonte de las ideas y es importante, diría imprescindible, una seria discusión sobre los efectos del incremento de la automatización en la vida en sociedad y como evitar “sociedades partidas” entre los que pueden y los que no pueden trabajar.
Rodolfo Capon Filas, al desarrollar los fundamentos de la Teoría Sistémica del Derecho Social sostuvo que el Derecho es Realidad, Valores, Normas y Conductas Transformadoras, un sistema jurídico que se retroalimenta para concretar la Justicia, por cuanto sostenía: “El Derecho es Energía en busca de Justicia” (4).
El Mundo del Trabajo será transformado por la Robótica, no solo ya en fábricas automotrices, donde se encuentra presente desde la década de 1960, sino también en comercios, gastronomía, reparto de bienes y productos, las tareas más peligrosas y riesgosas en minería y en la industria del petróleo y gas, los hogares y la atención de personas ancianas, los hospitales, farmacias y en general en amplias actividades que hoy están reservadas al trabajo humano, siendo el 2030 un horizonte prudencial para visualizar sus efectos en el empleo (5).
La inteligencia artificial no originara una apocalipsis del empleo.
Al respecto, hemos sostenido fundadamente que los representantes del Fondo Monetario Internacional, en el Foro Económico de Davos, en enero de 2026, que así lo han planteado, han cometido un error argumental manifiesto.
El planteo catastrófico en relación a la Inteligencia Artificial es una exageración, sin sustento suficiente en el estado actual de las cosas (6).
La Robótica, en cambio, si podría originar un impacto significativo, a mediano plazo, en el Mundo del Trabajo, con afectación de los regímenes de Seguridad Social, que de por si se encuentran ya hoy en America Latina en grave crisis financiera, no solo por el envejecimiento de la población y la baja natalidad, sino también por los salarios reducidos, tanto del sector público como del sector privado, lo que ocasiona menores ingresos a los subsistemas de Seguridad Social, de prestaciones jubilatorias y de salud.
En consecuencia, urge comenzar a analizar cuáles podrían ser las estrategias que las sociedades y los estados de America Latina y el Caribe deberían ir investigando y concretando, para evitar que en el mediano plazo, el impacto de la Robótica origine una grave crisis del empleo y de la Seguridad Social y en definitiva, una reducción y regresión de los Derechos Humanos, con grave afectación a la Dignidad de nuestra Magnifica Humanidad (7).
Es muy probable que la irrupción de la robótica y de la inteligencia artificial incorporada a los robots, en la amplia mayoría de los procesos productivos constituya, la transformación más profunda del mundo del trabajo desde la revolución industrial.
Quienes sostenemos los valores fundantes del mundo trabajo y la preeminencia de la Humanidad y el resguardo de la Dignidad de las personas que trabajan, interpretamos que la robótica no debería ser abordada como una mera curiosidad tecnológica.
La Robótica compromete el objeto mismo de la disciplina —el trabajo humano en relación de dependencia— y las bases financieras sobre las que se edificaron los sistemas de seguridad social del siglo XX.
2. América Latina y el Caribe y la automatización.
Nuestra región presenta vulnerabilidades en la Realidad Social que debemos analizar, como un dato actual y real del mundo del trabajo.
Informalidad.
La primera y más determinante es la informalidad laboral, cuestión que no fue resuelta en la postpandemia.
Según los estudios de la CEPAL/OIT “…durante todo el proceso de progresiva recuperación del empleo entre fines de 2020 y fines de 2022, el empleo informal creció relativamente más, empujando las tasas de informalidad al alza (OIT, 2023; CEPAL/OIT, 2022a). Como resultado de esta secuencia, la tasa de informalidad laboral en 2022 (50,7%) fue casi idéntica a la de 2019 (50,6%)” (8).
La informalidad estructural de America Latina, America Central y el Caribe origina una grave dificultad en nuestra región frente al avance tecnológico y la automatización creciente.
En los países centrales, el trabajador desplazado por los robots tendrá, presumiblemente, firmes redes de contención, lo que permitirá una transición a un nuevo empleo con menor riesgo de marginalidad social, a través de seguros de desempleo, de montos y plazos en general extendidos y regímenes vinculados a lo que se conoce como “renta básica universal”.
En America Latina y en el Caribe, en cambio, existen serias limitaciones no solo económicas, sino esencialmente culturales, por el bajo compromiso social y la actitud sustancialmente extractiva de las elites, la escasa inversión productiva, una insuficiente alfabetización y educación y dificultades en el financiamiento estatal y privado.
Presumimos que la pérdida de empleos por la robótica probablemente implicara en America Latina y el Caribe un incremento de la informalidad, la invisibilidad estadística y la desprotección jurídica.
El impacto de la robótica podría no solo originar un mayor desempleo, sino además una potencial degradación de la calidad y la retribución del trabajo, con remuneraciones estructuralmente aún más bajas, con afectación de la base contributiva de la seguridad social.
Impacto en los sistemas de seguridad social.
Además de impactar en el empleo, la robótica podría afectar gravemente los soportes financieros de la seguridad social.
Los regímenes previsionales latinoamericanos, mayoritariamente de base contributiva, presentan como recursos, en general, las cotizaciones calculadas sobre la nómina salarial del empleo formal.
Los cimientos de la seguridad social en America Latina son erosionados por tres realidades simultáneas: El envejecimiento de la población, que eleva la relación pasivos-activos; la informalidad persistente, que sustrae a la mitad de la fuerza laboral del esfuerzo contributivo; la futura automatización, que amenaza con sustituir trabajo formal cotizante por capital no cotizante.
Desafíos.
El trabajo humano no es una mercancía, y su eventual desplazamiento por máquinas inteligentes no es una imposición traumática e inexorable de la tecnología sino el resultado de decisiones humanas susceptibles de una gobernanza democrática.
Sostenemos que la robótica debe ser, esencialmente, una herramienta que permita proteger la vida y la salud de las mujeres y los hombres que trabajan, eliminado las tareas penosas, peligrosas y causantes de envejecimiento prematuro.
Las trabajadoras y trabajadores deberán aprender a trabajar con los robots, no ser desplazados inexorablemente por estos.
La robótica puede ser una herramienta para concretar una mayor riqueza regional y un incremento sostenible de la productividad del empleo.
La robótica, al generar mayor riqueza, puede permitir incrementar las remuneraciones de las nuevas tareas que originare la tecnología, para un mejor y más amplio desarrollo humano.
La robótica, junto con una mayor conciencia social de los lideres empresariales y gubernamentales puede permitir superar el actual e injusto estancamiento en la distribución del ingreso, concretando superiores niveles salariales, que resulten en definitiva, más compatibles con el desarrollo humano.
La robótica no debería ser una tecnología disfuncional.
Depende de las sociedades y de los estados que, a través de la Gobernanza democrática, se establezcan, anticipadamente, políticas públicas y normas legales que permitan, en lo sustancial, preservar la naturaleza protectoria de las instituciones que regulan el mundo del trabajo, concretando en los nuevos tiempos modernos, los valores de Justicia y Equidad social.
La Educación como política de estado.
Las sociedades de America Latina y el Caribe y los estados de la región deben comprometerse a mejorar la Educación formal de su población y superar los déficit educativos crecientes, fruto entre otras lamentables circunstancias, de políticas de ajuste irrazonables sobre el sector educativo, que consideran, equivocadamente, a la Educación como un gasto.
La Educación no es un gasto.
La Educación es una inversión en Justicia, Equidad, Paz Social y Desarrollo Humano.
Hoy, más que nunca, resulta un grave error que los estados y las sociedades sostengan sistemas educativos estructuralmente cada día más defectuosos.
Hoy, más que nunca , es un grave error que las maestras y maestros padezcan condiciones y medioambiente de trabajo deficientes, magros salarios, falta de capacitación remunerada y en horario de trabajo, escasez de materiales didácticos informáticos, obsoleta e insegura infraestructura escolar.
Con condiciones y medio ambiente de trabajo degradados e indignos, es muy dificultoso que los Educadores puedan enseñar a las nuevas generaciones, según los estándares tecnológicos y las necesidades del Siglo XXI.
Es necesario un nuevo consenso social y político regional educativo, que establezca que la Educación deberá ser, con independencia de los signos políticos de los gobiernos, una Política de Estado.
La Educación es las más relevante función de las sociedades y de los gobiernos y la inversión más estratégica del Siglo XXI, para concretar mínimamente la equidad y la Paz Social y esencialmente para permitir que todos los habitantes de la región puedan, “aprender a aprender”, priorizando la enseñanza continua en valores y en prácticas cotidianas saludables de desarrollo personal y social.
Políticas de financiamiento de los sistemas de seguridad social.
El desempleo que originara la robótica deberá ser mitigado con políticas públicas que permitan la recapacitación de las y los trabajadores desplazados de sus empleos por la tecnología y subsidios de desempleo de suficiente magnitud y extensión temporal que permitan la digna subsistencia de los desempleados y sus familias, hasta que se reconfigure el mundo del trabajo.
Sera relevante además, que ante la presumible reducción de los recursos de la seguridad social por el creciente desempleo, se establezca un financiamiento adicional de dichos sistemas a través de recursos tributarios.
A tal efecto, por una cuestión de equidad impositiva y de estricta justicia, resultara imprescindible analizar la conveniencia que gran parte o la totalidad del déficit financiero que se originare a los sistemas de seguridad social por el impacto de la robótica sean asumidos, por medio de tributos y contribuciones específicas, por los empleadores que utilicen las nuevas herramientas tecnológicas.
Investigación para la adopción de decisiones.
Resultará importante que el sector público y el sector privado realicen investigaciones científicas de campo, para contar con información estadística certera y en tiempo real sobre el impacto de la robótica en los sectores productivos y de servicios de los países de la región, de tal forma de que los gobiernos puedan adoptar, con agilidad, eficiencia y compromiso, medidas paliativas del desempleo.
Además, los gobiernos, junto con el sector privado, en consulta con los actores sociales, deberán promover soluciones eficientes, que minimicen el costo social de la robótica y garanticen que la productividad de la economía sea distribuida en beneficio del conjunto de las sociedades latinoamericanas, con criterios razonables y equitativos, sin acrecentar la desigualdad social.
La robótica no debe beneficiar a unos pocos.
El crecimiento de la productividad que traerá la automatización deberá beneficiar al conjunto de las sociedades latinoamericanas.
Fomentar contrapesos.
Como sostienen los autores Daron Acemoglu y Simon Johnson, en la importante obra “Poder y Progreso” (9) la experiencia histórica indica que la tecnología benefició a la mayoría solo cuando existió “poder compensatorio”: sindicatos, negociación colectiva y participación de los trabajadores en las decisiones de incorporación de la tecnología.
Sostienen los autores citados que a mediados del siglo XX los sindicatos aceptaron la automatización a condición de nuevas tareas, capacitación y reparto de las ganancias de productividad.
America Latina y el Caribe presenta un movimiento sindical que requiere ser promovido por los Estados, para que pueda tener, en los hechos, una capacidad de contrapeso suficiente frente a los poderes tecnológicos dominantes, concentrado en pocas empresas transnacionales, de enorme poder financiero.
Además los Congresos y Parlamentos Latinoamericanos deberán sancionar leyes que permitan una transición justa hacia un mundo del trabajo con creciente automatización.
3. Conclusiones iniciales.
Sin pretender agotar el análisis y dado el carácter inicial del presente estudio, sostendremos a continuación algunas conclusiones iniciales frente al desafío de la robótica en la región, hacia la cuarta década el Siglo XXI.
La tecnología seguirá creciendo exponencialmente en complejidad y la automatización del mundo del trabajo se acrecentara a mediano plazo.
No sabemos aún como la humanidad responderá a la transformación que originara la Robótica.
La incertidumbre es creciente.
America Latina y el Caribe, con más de la mitad de los trabajadores en el sector informal, no está hoy preparada institucionalmente para surfear la ola de la robotización masiva.
Las sociedades y los estados de la región deberán establecer estrategias concretas, según las condiciones sociales y productivas de cada nación.
La concertación social y la negociación colectiva, con participación activa de los trabajadores y los empleadores, será una de las herramientas esenciales e imprescindibles de Paz Social, para generar instituciones convencionales y legales que permitan una transición humana, hacia un mundo del trabajo que será muy distinto al de la actualidad.
Hay una gran tormenta en el horizonte del empleo y debemos prepararnos para soportar la lluvia, el granizo, las bajas temperaturas y evitar que se instale una sociedad latinoamericana aún más injusta, aún más regresiva, aún más inhumana.
Tomar conciencia de lo que viene resulta hoy imprescindible.
La literatura latinoamericana anticipó, hace ya décadas, los dilemas que hoy nos plantea la Robótica.
Ernesto Sábato advirtió en Hombres y engranajes el riesgo de que la persona humana quedara reducida a una pieza más de la maquinaria burocrática e industrial, en una deshumanización perjudicial y disvaliosa.
Gabriel García Márquez narró en Cien años de soledad cómo la modernización que llegó a Macondo de la mano de la compañía bananera, sin justicia ni equidad, terminó en tragedia y olvido; y en su discurso de recepción del Premio Nobel, La soledad de América Latina reclamó para nuestros pueblos el derecho a construir su propia utopía y a merecer, al fin, «una segunda oportunidad sobre la tierra».
Los pueblos latinoamericanos deberán ayudarse, estar unidos y colaborar entre sí, como sostuvo sabiamente José Hernández en El Guacho Martin Fierro, para evitar ser devorados por los de afuera.
Como en aquel jardín borgeano de senderos que se bifurcan, el porvenir del trabajo no está escrito: será el resultado de las decisiones que las sociedades y los estados de América Latina y el Caribe adopten u omitan en los próximos años.
La literatura nos advierte: Caminar el sendero de la Justicia, la Equidad y la Paz Social depende, todavía, de nuestra Magnífica Humanidad.
NOTAS.
1.- Juan Pablo Capón Filas, abogado, Universidad del Salvador (1994), Diploma de Honor y Premio Vélez Sarsfield, ejerce la Abogacía desde 1994. En el año 1985 fue miembro del Grupo de Inteligencia Artificial de la Universidad Tecnológica Nacional. Miembro del Equipo Federal del Trabajo, Socio Honorario del Foro de Derecho del Trabajo, autor de numerosas obras jurídicas, siendo su última obra “Principios Constitucionales, Supremacía, Legalidad, Razonabilidad y Progreso”, editorial elDial.com, 2024. Habitualmente publica artículos de doctrina en elDial.com y en el Blog del Equipo Federal del Trabajo. Ha participado como expositor en numerosos congresos y jornadas de Derecho del Trabajo en nuestro país y en el exterior. Ha sido expositor del Primer y del Segundo Congreso de Desarrollo Inteligente organizado en 2025 y en 2026 por el Consejo Económico y Social de Rio Cuarto, Provincia de Cordoba. El presente articulo ha sido publicado en el Blog del Equipo Federal del Trabajo.
2.- https://www.gutenberg.org/ebooks/59112.
3.- Asimov, Isaac, "Liar!" Astounding Science-Fiction, vol. 27, n.º 3, mayo de 1941, pp. 43-55. El relato ha sido asimismo publicado en la obra I, Robot, Gnome Press, 1950.
4.- Para conocer los aspectos centrales de la obra de Rodolfo Ernesto Capon Filas recomendamos la lectura de las entradas especificas del Blog del Equipo Federal del Trabajo, disponible en línea en https://equipofederaldeltrabajo.blogspot.com/ y en particular los artículos publicados en el libro Homenaje a Rodolfo Capon Filas, publicado por el Equipo Federal del Trabajo.
5.- Hemos adelantado conceptos de robótica y mundo del trabajo en la conferencia del 29 de mayo de 2026 celebrada en Rio Cuarto, Provincia de Cordoba, en el Segundo Congreso de Desarrollo Inteligente organizado por el Consejo Económico y Social de Rio Cuarto, conferencia disponible en formato de video en YouTube.
6.- Juan Pablo Capon Filas, articulo “Inteligencia artificial: Gobernanza, Impacto en el Mundo del Trabajo y el Futuro de la IA” publicado en elDial.com en fecha 29 de mayo de 2026, citar elDial:DC3849.
7.- Su Santidad Papa León XIV, encíclica “Magnifica Humanitas”, disponible en línea en https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html.
8.- CEPAL/OIT (2022). Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe. Comisión Económica para América Latina y el Caribe / Organización Internacional del Trabajo. Disponible en: https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/80b8ed48-ce7f-4b38-a54a-21aba58a55b2/content, la cita es de la página 28 de dicho estudio.
9.- Daron Acemoglu y Simon Johnson, “Power and Progress”, Public Affairs, 2023.
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